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Sobre mí

¡Hola! mi nombre es Liliana, tengo 31 años y mi vida ha dado un gran vuelco… “Mi mami está en un lugar más bonito 🌈«, fue en ese instante, la mejor frase que pude conjugar para informar la pérdida física de mi mamá.

Tuve una infancia feliz llena de mucho amor y respeto. Mi mami y yo fuimos el dúo dinámico, capaces de hacer y conseguir cualquier cosa, bajo el lema “todo es posible en esta vida ✨» siempre y cuando, nos los propusiéramos y trabajáramos por ello.  

A menudo hablábamos “de mujer a mujer”, ella siempre conseguía por medio de sus palabras guiarme o consolarme, normalmente finalizaba con alguna frase, las cuales se volvieron célebres entre nosotras. Por ejemplo, en momentos de angustia, me decía dulcemente: “todo tiene solución en esta vida, menos la muerte”, “ánimo equipo”; o si no conseguía hacer algo, me hacía reflexionar con esta pregunta: ¿Qué te lo impide?

…aquí comienza esta historia

Cuando tenía 13 años mi mamá fue diagnosticada con CA de mama (2002), fue tratada exitosamente con quimioterapia, cirugía y radiación. Su mayor deseo en ese momento era tener vida y salud para verme crecer, bueno ¿Qué madre no quiere ver crecer a su retoñito?; Lo cierto es, que estuvo conmigo en mis 15 años (en ese período, su más grande anhelo), en mi graduación del colegio, y por muchos años más, estuvo presente en todos mis logros y tropiezos.

Durante esta época, claro que hubo muchos momentos de desánimos, sin embargo, mi mami con su contagiable optimismo me enseñó lo fácil que es ver rayitos de luz en situaciones sombrías y, muy importante, a valorar y disfrutar cada instante de la vida. También le dimos la bienvenida a las frases de apoyo recíproco: “tú me empujas, y yo te empujo” y “vamos que el equipo gana”.

En 2015, inesperadamente tuvo su primera recaída con MT en esternón, Edema en Esclavina y Síndrome de Vena Cava Superior, superando el percance contra todo pronóstico. Luego en octubre 2018, intervenida quirúrgicamente por lesión en colón (MT); En enero 2019, una tercera recaída nos vuelve a sorprender a nivel cerebral (MT); y en marzo 2019 una afección respiratoria severa me aleja físicamente de ella.

Ahora bien, si estas cuatro palabras: mi mamá tiene cáncer, estremecen cada fibra de tu ser, te recuerdo de todo corazón que: “mientras haya vida, hay esperanza 🌷» y seguirá existiendo “hasta el último aliento”.

Estoy aquí para ti, compartiendo en positivo esta situación, que en todas sus etapas me dejó una valiosa enseñanza. Y también mejoró el cristal con el que ahora veo la vida, siendo aún más fuerte a nivel emocional y espiritual, como optimista.

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