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Cuidar a una mamá con cáncer

“La persona cuidadora” o ”cuidador(a)” hace referencia a la persona que principalmente cuidará a un paciente con cáncer. En la mayoría de los casos, esta persona se trata del esposo(a), la pareja, hijo(a) adulto. Algunas veces un amigo o familiar cercano ayudará, especialmente cuando ningún miembro de la familia esté disponible.

Durante el transcurso de la enfermedad, mi mami tuvo la bendición de tener varias cuidadoras para asistirla y apoyarla. Cuando fue diagnosticada por primera vez (2002) mi tía Egilda fue quién se convirtió en su sombra, y no se despegó de ella ni un instante hasta que la doctora la declarara paciente libre de cáncer.

En su primera recaída (2015), ya yo estaba más grandecita y en binomio con mi tía Egilda cuidábamos a mi madrecita. También contábamos con la participación de mis otras tías y mi abuelita. Siendo el equipo más numeroso podíamos repartirnos las tareas y llevar el proceso más ameno y hacerlo menos agotador.

En su segunda (2019) y tercera recaída (2020), yo asumí el rol de cuidadora principal. Afortunadamente, conté con el apoyo de mi tía Egilda y mi abuelita. Pero ahora la que se trasnochaba, estaba pendiente de la comida, medicamentos, administrar el dinero, compañía en el médico era yo. Tuve que aprender rápidamente a cómo gestionar la enfermedad de mi mamá.

El cuidador como pieza clave en la atención al paciente con cáncer

Un cuidador es mucho más que una persona de apoyo, es una persona que te protege, te motiva, te mueve y te obliga a mejorar. La responsabilidad y compromiso de cuidar a un paciente oncológico requiere disciplina, optimismo y mente “fría” para la toma de decisiones desde una perspectiva racional.

Ser la persona encargada del cuidado del paciente puede ayudar a algunas personas a lidiar con la tristeza de saber que un amigo o familiar padece cáncer. Algunas veces el hecho de sentirse útil y requerido puede ayudar a apaciguar el impacto emocional que puede ocasionar esta triste diagnostico.

En mi caso como cuidadora, trataba de mantener mi sonrisa y buena disposición para que mi mami se sintiera tranquila. La empatía tenia un rol muy importante en esta travesía, por lo que ella se sentía comprendida. Muchas veces cuando mis anécdotas no eran suficientes para mejorarle el día, yo solo en silencio le hacia compañía.

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La satisfacción de cuidar a un ser querido con cáncer

Al principio, cuidar de un paciente oncológico puede parecer un desafío complicado y demasiado estresante como para sobrellevarlo. Los síntomas de este tipo de pacientes pueden ser muy inestables, lo que puede resultar una tarea angustiaste sobretodo cuando el cuidador no cuenta con la suficiente salud física, emocional y mental.

Confieso que no fue fácil cuidar a mi mamá con cáncer. Tuve muchos momentos de estrés, ansiedad y frustración. Quería llorar, pero tenia tantas tareas que hacer y tantas cosas que resolver diferentes situaciones (médicas, financieras, cotidianas…) que ni tiempo me daba. Los días se pasaban volando y eso que me despertaba bien temprano.

El trabajo de cuidador puede ser muy gratificante, pero la verdad, puede convertirse en los más engorrosos porque al no tener horario ni fecha en el calendario puede resultar sumamente fatigoso. No hay compensación, más allá de la satisfacción de estar ayudando a un ser amado.

Personalmente, encontré sentido en cuidar a mi mamá con cáncer y consideré aceptable asumir la responsabilidad. Tanto así, que me siento muy orgullosa de toda mi implicación en el trabajo. Pero hay que reconocer que la percepción del cuidado como carga puede variar de persona en persona y también de las circunstancias.  

Mas allá de lo cansada que estaba, sentí mucha satisfacción de cuidar de mi mami porque el hecho de asistirla y acompañarla me hacía sentir que le estaba retribuyendo en vida, un poco de lo que ella había hecho por mi cuando yo estaba chiquita (y se lo decía cada vez que podía).

Sin duda alguna, agradezco haber vivido esta experiencia porque luego fue una pieza clave en mi proceso de duelo.

No estás sola. Pensarás y te repetirás que no puedes, pero ¡si puedes!

Carta para una cuidadora 

Ella esta viva, ella es la misma, ella va a ser fuerte. 
Ella va a necesitar de ti y de tu familia. 
¿Es posible que tú puedas ayudarla? ¡Claro que es posible!
Pensarás y te repetirás que no puedes, pero ¡si puedes!

Yo sé que siempre ha sido ella quién ha tenido todas las respuestas a tus problemas.
Quién también tenía una palabra de aliento para cuando pensabas en un “no puedo”.
Quién desde pequeña te ha acompañado y guiado tus pasos.
Pero ahora, es a ella a quién le toca aceptar y sobrellevar un diagnostico inesperado. 

En ese momento comprendí que ella era la que sufría y que necesitaba de ayuda. 
También entendí que ella me había dado todo lo que yo precisaba para acompañarla.
Sin duda alguna, te dio todas las herramientas para juntas comenzar esta nueva etapa. 
No la dejes caer, desde que naciste ella te ha transmitido toda su fuerza y su audacia.

Ten fe y confianza. 

Con amor, 
Liliana 

Para continuar y desearte un bonito día te comparto 66 pensamientos positivos para alegrar el día, o en estas frases de apoyo y esperanza para pacientes con cáncer que te ayudaran en la tarea de cuidar a una mamá con cáncer.